LA CALERA, CUNDINAMARCA

26 años recogiendo perros.
Hoy son 60 y comen un bulto diario.

Doña Feliza lleva desde el año 2000 recibiendo los perros que nadie quiere. Sin sueldo, sin nómina y sin un peso de presupuesto fijo. Lo único que no da espera es la comida.

El dinero le llega directo a ella. Esta página no recauda ni administra un peso. Ver todas las formas de ayudar

Doña Feliza en la puerta de su refugio con uno de los perros

Antes de pedirte nada, mira esto

Un refugio de 60 perros levanta una duda razonable, y es justo hacerla. Estos son los hechos.

Todos vacunados

Polivalente y rabia, al día. Los valoró un equipo médico hace pocas semanas.

Todos esterilizados

«Aquí es un delito que haya perros sin esterilizar», dice ella. No entra ninguno sin operar.

Sin cachorros

Los cachorros consiguen hogar en días. Los que quedan son los adultos que nadie escoge.

Cada uno bajo techo

No duermen a la intemperie. El terreno se empantana y ella los mantiene en piezas.

En 26 años ha conseguido hogar para entre 300 y 400 perros. No es una casa donde se acumulan animales: es una casa por la que pasan y de la que salen.

La cuenta, sin adornos

Todos los números salen de ella y cualquiera los puede verificar con una multiplicación.

60
perros
1
bulto de 30 kg al día
$114.000
cuesta el bulto, puesto allá
$3.420.000
al mes, solo en comida

Comen una sola vez al día. Son $1.900 por perro — menos de lo que cuesta un tinto. Hoy eso sale de rifas que ella misma imprime, de tres madrinas que le mandan un bulto al mes, y del resto de su bolsillo. Hay meses en que lo que comen se define el mismo día.

Cómo ayudar

Cualquier monto sirve. Estas son las equivalencias reales, no cifras redondeadas para que suenen bonito.

$10.000
Cinco días de comida para un perro
$57.000
Un perro comiendo un mes entero
$114.000
Un bulto: un día completo para los 60
$342.000
Tres días de comida para todos

Con tarjeta, desde donde sea: la Vaki

La campaña está abierta en Vaki, la plataforma colombiana de recaudo. Sirve para quien no tiene Nequi, para quien está fuera del país y para quien prefiere dejarlo automático cada mes.

META
$3.420.000
30 bultos = un mes entero
CIERRE
4 de octubre de 2026
día de San Francisco de Asís
APADRINAR
$114.000/mes
un bulto cada mes, automático

Con todas las letras: Vaki cobra 6% de comisión y gira lo recaudado a la cuenta de María Felisita Díaz Rincón después del cierre. Si prefiere que el aporte llegue completo y esta misma semana, la transferencia directa está acá abajo.

El dinero le llega directo a ella

Ni TRUJO TECHNOLOGIES ni esta página reciben, administran ni intermedian un solo peso. Estos son los datos de María Felisita Díaz Rincón, y le transfieres a ella directamente.

NEQUI
301 673 3798
DAVIPLATA
301 673 3798

Si prefiere no transferir, también puede comprar el bulto directamente y que se lo entreguen en el refugio. Escríbale y ella le indica el proveedor.

¿No puede aportar ahora? Comparta esta página. Un refugio de 60 perros no lo sostiene una donación grande: lo sostienen muchas personas pendientes.

El refugio, por dentro

Ella misma lo recorre pieza por pieza. Sin edición y sin producción.

Tres de los que salieron

Entre 300 y 400 perros han pasado por esa casa camino a un hogar. Estos son tres.

Roberto durmiendo en una cama con otros dos perros

Roberto

Ciego, nueve años en la calle. Los vecinos le daban comida y le hicieron una casita hasta que se lo llevaron a ella. «El papá fue ciego, entonces le puse Roberto.» Hoy vive en un hogar.

Un husky montado en la camioneta el día que se fue a su hogar

El viejito de la sarna

Lo encontró cubierto de sarna y lo tuvo seis años. Una doctora que hace brigadas se lo llevó. Hoy vive en una veterinaria de Chapinero: «él es el que manda, lo tienen de pachá.»

Dulce dormida en su cama, ya en su casa

Dulce

De ese refugio salió mi perra. Se llama Dulce y esta es ella hoy, dormida en su cama. Por eso escribo esta página y por eso sé cómo trabaja doña Feliza.

Lo que sigue pendiente

La comida es lo urgente. Estas son las otras cuatro cosas, dichas por ella.

Desparasitación de los 60

La última fue en diciembre. Lleva ocho meses esperando a que suba la brigada del instituto.

Un perro con tumor

El veterinario no lo puede operar hasta que gane peso. Es el único flaco del refugio.

La lavadora

Se dañó en abril. Desde entonces parte las cobijas en cuatro y las lava a mano sobre una llanta.

El pantano

Cuando llueve, el terreno se vuelve barro. Es lo que ella nombra primero cuando se le pregunta qué es lo más difícil.

Quién publica esto

Esta página la hicimos en TRUJO TECHNOLOGIES sin cobrarle nada a doña Feliza y con su autorización. La publicamos porque de ese refugio salió mi perra y porque sé cómo trabaja.

No recibimos, administramos ni intermediamos el dinero. Los aportes van directo a las cuentas de María Felisita Díaz Rincón. Si algo aquí no le cuadra, escríbale a ella y pregúntele: contesta.

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